
Cada vez más empresas apuestan por este tipo de enseñanza, ya que permite que los trabajadores se capaciten y se adapten a los nuevos requerimientos productivos.
El establecimiento de tecnología, servidores, software, etc., así cómo el cambio logístico que supone para la estructura de la empresa, es un camino arduo que se verá recompensado en poco tiempo.
Este tipo de formación garantiza que los tiempos de aprendizaje se reduzcan, así lo confirman estudios empíricos. Otras investigaciones también explican que la capacidad de retención de información es mayor y el tiempo de aprendizaje es menor. Se rompe con las barreras de espacio y tiempo, sobre todo en aquellas compañías donde la presencia geográfica es extensa. Y la actualización de los contenidos es inmediata gracias a las nuevas tecnologías.
Las estrategias y herramientas didácticas se adaptan en función de las necesidades y competencias de los trabajadores y las organizaciones, al igual que los contenidos, su diseño pedagógico y el escenario de aprendizaje.
Asimismo, el acceso de los trabajadores a los contendios online posibilita a la dirección de recursos humanos hacer un seguimiento de cada uno de los empleados y poder conocer las necesidades de todos ellos.
Además, el e-learning facilita la conciliación de la vida laboral y personal porque evita el traslado geográfico, permitiendo el acceso a la red desde cualquier parte del mundo, elimina las inversiones económicas por parte de la empresa y del empleado y permite a cada persona crear su propio horario. Todo esto crea una motivación en el empleado que de otra manera no sería factible.
En definitiva, la suma de las ventajas anteriores da como resultado una reducción de costes.
Un buen ejemplo explicativo del proceso de implantación e-learning es el caso de “US West” descrito por la revista Training and Development Digest en uno de sus artículos. Si te interesa, aquí te adjunto el enlace: http://www.tdd-online.com/noticia/741/E-LEARNING/imagine-posible.html
