
El streaming, es decir, el ver películas en Internet sin necesidad de descargarlas, es un hecho cada vez más común entre los usuarios de la Red. Youtube es una de las principales páginas para el visionado de vídeos online aunque, para su propietario, Google, no está siendo tan rentable. Es por ello que el gigante de Internet está planteando un nuevo paso: pagar por ver largometrajes, como si de un videoclub se tratara.
Para ello ya se está negociando con los estudios de Hollywood el ofrecer vídeos en esta plataforma al mismo tiempo que las películas salen a la venta en DVD en iTunes o Amazon.
Este servicio se probaría primero en Estados Unidos, para luego ampliarse a otros países. ¿Tendrá éxito ante la amplia competencia de visionado de filmes que hay en la Red? El tiempo lo dirá.