
El éxito de la formación online ha provocado que muchas empresas ya hayan adoptado este tipo de programas para completar los conocimientos de sus trabajadores. Según datos recogidos por Eurostat, el porcentaje de empresas que utilizan el e-learning ha crecido de manera constante desde 2003 hasta 2009. En España, el aumento ha sido de un 22 a un 33%, mientras que en otros países como Portugal ha crecido de un 16 a un 33% o Francia de un 10 a un 23%.
El e-learning favorece la interactividad y el intercambio de contenidos entre empleados de cualquier parte del mundo y se postula como un buen método para detectar las habilidades de los empleados, establecer perfiles y gestionar el conocimiento.
Multinacionales tan importantes como Telefónica o FedEx ya llevan años implantando la formación online entre sus empleados, tanto para potenciar sus habilidades como para implementar el uso generalizado de las nuevas tecnologías. Y empresas como Colgate ofrecen cursos en multitud de idiomas para toda su plantilla en materias como liderazgo, ventas o habilidades directivas.
A este respecto, os enumero 7 pasos para implementar un plan de e-learning en la empresa.
Detecta las carencias formativas: es necesario hacer un análisis de las carencias formativas y el nivel de conocimiento de los empleados y la temática de los contenidos que son necesarias en el desempeño de su trabajo. Elegir una formación acorde con el nivel de cada persona es básico para motivarle y aprovechar el programa.
Analiza los recursos disponibles: la formación online necesita un cierto nivel de recursos tecnológicos. Es necesario analizar los recursos de los que disponemos y la rentabilidad que nos podrá aportar la formación en caso de que necesitemos invertir en estos recursos.
Elige una buena plataforma LMS: cada empresa tiene unas necesidades, por lo que la elección de la plataforma de aprendizaje ha de estar supeditada a las mismas. Un buen “Learning Management System” o Plataforma LMS que pueda gestionar el aprendizaje de forma eficaz es básico para el éxito. Elige una plataforma simple que te ofrezca sólo lo que necesitas, sin nada superfluo.
Rentabilidad vs Inversión: muchas empresas eligen planes de formación tan sólo en función de los costes, pero no tienen en cuenta la rentabilidad y las ventajas que puede ofrecerle un programa frente a sus competidores. No hay que escatimar recursos, siempre que esa inversión sea compensada después.
Traza un plan de implantación y objetivos: es importante dividirlo por fases, para ir dosificando la inversión una vez se vayan completando cada una de las etapas. Establece unos objetivos a corto, medio y largo plazo para poder cuantificar el éxito o fracaso del proyecto.
Realiza un curso piloto: es importante comenzar con una experiencia previa. Por ello la realización de un curso piloto es recomendable para poder ver la manera en la que incidirá la formación en el trabajo y la actitud de los propios empleados.
Motiva a tus empleados: la actitud y la motivación son dos elementos esenciales a la hora de empezar un curso online. Es importante motivar a los alumnos para que puedan aprovechar al máximo esta oportunidad.
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